Johnny Burgin – No Border Blues (Delmark Records, 2020)

Johnny Burgin es uno de los guitarristas más reconocidos de la actual escena de Chicago. Se formó al lado de Tail Dragger para luego seguir su camino, primero como Rockin’ Johnny y ahora con su nombre verdadero. Con Tail Dragger recorrió Japón en 1996 y quedó impresionado con el amor de los japoneses por el blues, tanto así que el año pasado, en su cuarta gira, decidió reunir a los mejores músicos de la escena para grabar el disco “No border blues” en Fukuda Studio de Osaka, Japón, que se convierte, de acuerdo con Delmark Records, en la primera compilación estadounidense de este tipo. El gusto por el blues genuino en Japón comenzó en 1970 con las giras de artistas como B.B. King, Otis Rush, Jimmy Dawkins y Eddie Taylor, entre otros. Coincidencialmente, fue Delmark Records la primera disquera en publicar un disco grabado en Japón, el “So many roads” de Otis Rush, registro en concierto de 1975. La revista Tahoe OnStage ofrece un buen recuento de lo que es “No border blues”, disco que, según Johnny Burgin, es una muestra de la escena blues underground de Japón. “Son músicos muy disciplinados y entregados, pero allá nadie vive de la música, nadie compite por un premio porque no hay, nadie pelea con otro por tocar en un bar”, afirma Burgin y esa puede ser la razón por la que “No border blues” respira siempre un aire de camaradería y complicidad. El acercamiento del disco es completamente al blues de Chicago, básicamente porque fue el primer estilo de blues que llegó allá. “Tiene un acercamiento muy purista. Mientras más auténtico suene, mucho mejor será su respuesta”, completa el guitarrista. Varias canciones se destacan en este álbum, por ejemplo “Sunnyland” de Elmore James o “So crazy about you” de Tampa Red, la cual revive gracias al duelo vocal entre la pianista Lee Kanehira y el intérprete de armónica Kaz Nogio. También está “I just keep loving her”, original de Little Walter, cantada en japonés por Kotez bajo el nombre “Mada sukinanda”. Las armónicas tienen parte relevante dentro del disco, pero comparten su espacio propio en “Samurai harp attack”, canción en la que Kotez, Kaz Nogio e Iper Onishi reparten honores. El disco cierra con “Sweet home Osaka”, obviamente la reinterpretación del clásico “Sweet home Chicago” de Robert Johnson. “No border blues” de Johnny Burgin es un buen ejemplo de cómo el blues se ha tomado el mundo y una buena manera de escuchar el clásico blues de Chicago, bien interpretado, hecho en Japón.

Si quieren escuchar este disco y más de Johnny Burgin, este es su perfil en Spotify.

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